Mes: junio 2013

Nueva casa – Aquí estamos viviendo en Sã

Nueva casa – Aquí estamos viviendo en São Paulo desde hace casi dos semanas. Conseguimos casa propia para unos seis meses (mientras se resuelve el tema de nuestros visados) y acto seguido nos vinimos aquí con las malestas y los bártulos a cuestas. En menudo momento hemos ido a llegar. Muchos me preguntáis, bastante preocupados, por las protestas […]La entrada Nueva casa aparece primero en No Sin Mi Visa. http://ow.ly/2xUtYy

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Protestas en Brasil

Foto: Crece la renta en Brasil, pero persiste la miseria social. http://folha.com/no1285489 (Foto: Tuca Vieira/Folhapress)

Muchos me escribís bastante preocupados, por las protestas que se han desencadenado estos días por todo el país. No tengo claro qué noticias os estarán llegando, pero para vuestra tranquilidad os diré que la ciudad de São Paulo no está siendo pasto de las llamas ni nada parecido.

Las manifestaciones se convocan con consignas pacíficas. Al parecer es difícil que los brasileños protesten por algo, pero está visto que cuando lo hacen tienen un estilo muy personal; de buen rollo, con música pegadiza, consignas humorísticas, bailoteos, cervecita, pinchos de barbacoa.. y a poder ser, en la playa de Copacabana tal y como sucedió el domingo pasado en Río de Janeiro.

Puede parecer que están de broma, pero creo que es su manera de hacer las cosas. Y me parece bastante constructiva. Los brasileños están muy enfadados con la corrupción de la clase política, y con el modo por el cual son elegidas las prioridades del gasto estatal y utilizados los recursos públicos.

Los episodios de vandalismo tienen lugar más bien en focos y momentos muy concretos y están originados por grupos extremistas radicales (son conscientes que con la Copa Confederaciones están ganando visibilidad) o por los clásicos delincuentes comunes que aprovechan el tumulto y la confusión para saquear comercios y robar a la gente, cosa que desafortunadamente en general aquí es bastante corriente.

Simplemente se trata de consultar dónde y cuando están convocadas las protestas para evitar verse envueltos en ellas y tomando las clásicas precauciones de sentido común a la hora de moverse, en principio no hay mayor ni menor riesgo estos días.

Dicho lo cual os contaré que esta ciudad es una jungla de asfalto y hormigón. São Paulo es conocida por ser el principal centro económico financiero de América Latina. Vida frenética y precios desorbitados. Atascos interminables. Casi veinte millones de personas.La vivienda es más cara que en Nueva York. La pizza es más cara que en Venecia. La ropa más cara que en París.
No os voy a mentir. La ciudad es fea, el centro histórico es territorio yonki y la polución se corta con un cuchillo. Pero presume de tener los mejores restaurantes y la mejor oferta cultural y nocturna del mundo.

No llevo tiempo suficiente como para emitir una opinión sesuda, pero así a bote pronto os diría que aquí huele mucho a burbuja; para poneros un ejemplo, en las tiendas, cada artículo, tiene expuesto su precio fraccionado en plazos. Una cena, un viaje, las deportivas, los abrigos, hasta el secador de pelo, o una vulgar plancha para la ropa se suele pagar a plazos con intereses astronómicos.

Por otra parte, echas un vistazo a tu alrededor y te encuentras que en el Séphora de turno te sirven copas de Moet Chandon rosé mientras te compras la laca de uñas y la mascarilla del pelo. Ves pasar cada mañana los cientos y cientos de helicópteros que usan los más acomodados para desplazarse y así evitar los atascos y un sinfín de eventos que evidencian la dolce vita  en versión a todo trapo.

En el otro lado del ring, y a escasos metros la apabullante miseria que resulta imposible describiros en toda su dimensión. Y no me refiero solamente a los numerosísimos guetos de infraviviendas más conocidos como favelas. O a la gran cantidad de personas que se ven en las calles recogiendo latas de refrescos para sacarse un dinero. Hay escenas que se quedan grabadas en la mente y que a día de hoy no soy capaz de digerir, como ver niños de muy corta edad, solos o en grupo, durmiendo y sobreviviendo en las calles, con la mirada perdida por el alcohol o el crack.

Hay demasiada gente sin nada y que por consiguiente no tiene tada que perder. Los delincuentes comunes, incluso los de poca monta, tanto niños como adultos, son portadores de armas de fuego. No es necesariamente lo normal, pero cualquiera está expuesto a que en cualquier momento en cualquier lugar y a cualquier hora te pongan una pistola en la cabeza para robarte, bien sea el coche, el móvil, o la cartera. La consigna es la de no oponer resistencia, y entregar todo pues la gran mayoría están bajo los efectos de las drogas o el mono y no les tiembla el pulso a la hora de disparar. Aquí la vida humana, vale muy poquito.

De ahí que la seguridad sea una obsesión y un gran mercado: lunas tintadas y blindajes para los automóviles, alarmas, escoltas, guardias de seguridad patrullando por los condominios. La oferta es de lo más extenso. De hecho, la casa donde vivimos ahora, es todo un fortín inexpugnable. Scanner biométrico, recepción, guardas de seguridad, vallas acristaladas… hasta el mismísimo Tom Cruise en plan Misión Imposible lo tendría chungo para entrar.

No puedo evitar preguntarme si toda esta parafernalia es realmente necesaria o es una simple espiral en la que el miedo alimenta el miedo.

Brasil es una de las principales economías del mundo y es integrante -junto a Rusia, India, China y Sudáfrica- de los BRICS, las naciones emergentes más poderosas del mundo. El Mundial de 2014 y las Olimpiadas de 2016 son parte de las banderas que la nación enarbola.

Pero para muchos brasileños, este aumento de las expectativas económicas no tiene ninguna relación con los resultados reales. A este escenario se suma la reducción del crecimiento económico y el aumento de la inflación, que ya comprometen el optimismo en relación al futuro característico de los diez últimos años. Veremos qué pasa.

¿Se han hartado los brasileños de la vid

¿Se han hartado los brasileños de la vida cara? – En las grandes ciudades de Brasil se había vuelto normal ver comercios repletos de gente dispuesta a pagar pizzas más caras que en Venecia, ropa más cara que en París o teléfonos inteligentes al doble que en Miami. Pero algo parece estar cambiando en este país. El consumo de las familias brasileñas, que por un […]La entrada ¿Se han hartado los brasileños de la vida cara? aparece primero en No Sin Mi Visa. http://ow.ly/2xEsfz

¿Se han hartado los brasileños de la vida cara?

En las grandes ciudades de Brasil se había vuelto normal ver comercios repletos de gente dispuesta a pagar pizzas más caras que en Venecia, ropa más cara que en París o teléfonos inteligentes al doble que en Miami. Pero algo parece estar cambiando en este país.

El consumo de las familias brasileñas, que por un buen tiempo impulsó la fiesta de la mayor economía latinoamericana, se enfrió en el primer trimestre del año (subió sólo 0,1% respecto al trimestre anterior).Con un magro crecimiento del producto interno bruto (PIB), el gobierno de Dilma Rousseff se esfuerza por revertir el debilitamiento del real frente al dólar y controlar el aumento de precios.Sin embargo, la inquietud de los brasileños por la inflación y su menor confianza en la economía están reduciendo la alta popularidad de Rousseff, según encuestas recientes. Y de pronto, en Sao Paulo, Rio de Janeiro y otras ciudades brasileñas han surgido atípicas protestas callejeras por el aumento de tarifas de transporte público, con choques violentos con la policía.

Todo esto plantea una pregunta simple: ¿se cansaron los brasileños de vivir en un país caro?

Ciclos y deudas

Entre las razones por las cuales Sao Paulo o Rio se volvieron lugares con costos de vida elevados está paradójicamente el progreso social y económico que Brasil tuvo en la última década.El despegue del PIB y los programas sociales del gobierno hicieron que unos 40 millones de brasileños pasaran a integrar la clase media, con salarios en alza y desempleo en niveles históricamente bajos.Eso contribuyó a generar una bonanza de consumo en almacenes, restaurantes… y un aumento de precios.Pero el enfriamiento del consumo de las familias luego de un aumento de 3,1% el año pasado sugiere que los brasileños están comenzando a pensar dos veces antes de gastar más.

Detrás del fenómeno hay un aumento de la inflación (6,5% anualizada en mayo, el techo de la meta del gobierno) y un endeudamiento de la gente, advierten economistas.”La familia brasileña está destinando hoy 22% de su renta para pagar deudas: es muy alto”, sostuvo Margarida Gutierrez, profesora de economía Universidad Federal de Río de Janeiro (UFRJ).Y señaló que un aumento de 13% en los precios de alimentos en un año es otro factor que “pesa mucho en el bolsillo del consumidor”. “Están comenzando a cansarse”, respondió Gutierrez cuando BBC Mundo le preguntó si los brasileños se hartaron del alto costo de vida.

Popularidad en baja

Dos encuestas de los últimos días mostraron caídas en los niveles de aprobación al gobierno de Rousseff.El descenso fue de ocho puntos en uno de esos sondeos, realizado por Datafolha: de 64% de aprobación en marzo a 57% en junio. Es la primera vez que la firma registra una caída de popularidad de Rousseff desde que comenzó su gobierno en 2011. Cuatro de cada cinco encuestados dijeron sentir el aumento de los precios de alimentos. “La crisis llegó al bolsillo del brasileño”, afirmó Mauro Paulino, director general de Datafolha, en el diario O Globo.

Otra encuesta, de la firma MDA Pesquisa para la Confederación Nacional del Transporte, ubicó la aprobación al gobierno de Rousseff en 54%, tres puntos abajo que en julio de 2012.Existe una “relación clara” entre la caída del consumo y el descenso de la popularidad de Rousseff, sostuvo Alberto Almeida, experto en opinión pública del Instituto Análise, en Sao Paulo. “La popularidad de Dilma cayó de muy alto a alto”, dijo a BBC Mundo. Descartó que esto afecte “por ahora” las posibilidades de reelección de Rousseff el año que viene, pero comentó que ni los economistas saben cómo evolucionarán factores como la inflación. Este viernes, al anunciar inversiones por pinos US$ 1.330 millones en las favelas de Rio, Rousseff negó que la economía brasileña esté empeorando.

“Brasil no está enfrentando problemas como andan pregonando algunos críticos. Tenemos una economía sólida y una de las menores relaciones en el mundo entre nuestra deuda y nuestro PIB”, dijo en una visita a la favela de Rocinha. Y prometió: “Jamás dejaremos que la inflación vuelva a este país”.

Protestas

En medio de esta situación han surgido una serie de protestas callejeras de miles de personas en ciudades de Brasil contra el aumento del costo del transporte público. El jueves, la cuarta manifestación de ese tipo en Sao Paulo derivó en incidentes, heridos y más de 190 detenidos por la policía, que es acusada de haber reaccionado violentamente. El ministro brasileño de Justicia, José Eduardo Cardozo, dijo al diario Folla de Sao Paulo que las imágenes en poder del gobierno muestran “extrema violencia policial”. Y el gobernador estatal de Sao Paulo, Geraldo Alckmin, sostuvo que investigará un “posible abuso” policial. El mismo jueves hubo manifestaciones contra el aumento de tarifas de transporte en Rio y Porto Alegre en las que también se registraron incidentes, aunque de menor gravedad que en Sao Paulo. Almeida sostuvo que las protestas son impulsadas por “radicales de izquierda” que buscan explotar políticamente el descontento por los precios del transporte. Y notó que el alza del boleto de ómnibus fue de 20 centavos de real (unos nueve centavos de dólar).

Sin embargo, una encuesta de Datafolha indicó que una mayoría de 55% de los paulistas apoyan las manifestaciones callejeras. El grupo que las impulsa, llamado Movimiento Pase Libre y compuesto sobre todo por jóvenes, gana seguidores en las redes sociales y ya anuncia una nueva protesta para la semana próxima.

Fuente: BBC MUNDO

Las familias brasileñas más endeudadas q

Las familias brasileñas más endeudadas que nunca – El endeudamiento de las familias brasileñas ha alcanzado el récord en marzo pasado desde que el Banco Central empezó a medir este índice dentro de las familias, según aparece de un informe de dicha entidad bancaria. Pin It En el primer trimestre de este año la deuda ha alcanzado un 43,99%, lo que significa que […]La entrada Las familias brasileñas más endeudadas que nunca aparece primero en No Sin Mi Visa. http://ow.ly/2xqUpA